Vegetación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido


 

Vegetación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Sobrarbe, Pirineo Central Aragonés)

José Luis Benito Alonso

 


 

Cl. Querco-Fagetea Br.-Bl. & Vlieger in Vlieger 1937 (también en PDF )

[Quercetea robori-sessiliflorae Br.-Bl. & Tüxen 1943, Quercetea pubescentis Doing 1955, Quercetea robori-petraeae Br.-Bl. & Tüxen ex Oberdorfer 1957, Quercetea pubescenti-petraeae Jakucs 1960, Fraxino-Fagetea Moor 1975]

Or. Quercetalia pubescentis Klika 1933

[Quercetalia pubescentis Br.-Bl. 1931, Orno-Ostryetalia Jakucs 1959]

Al. Quercion pubescenti-petraeae Br.-Bl. 1932

[Quercion pubescentis Br.-Bl. 1931, Buxo-Quercion pubescentis Zólyomi & Jakucs 1957, Quercion pubescenti-sessiliflorae Br.-Bl. 1932]

Subal. Buxo sempervirentis-Quercenion pubescentis Zólyomi & Jakucs ex Jakucs 1960

 

Lonicero xylostei-Pinetum salzmannii Gamisans & Gruber 1988 (Tabla XIV)
 

Ecología. El pinar de pino negral o «nasarro» (Pinus nigra subsp. salzmannii), es una formación de tipo submediterráneo que aparece en el Prepirineo más continental, compartiendo espacio con el quejigal seco allí donde al pino royo (Pinus sylvestris) le cuesta medrar, colonizando terrenos margosos y pedregosos. Estos bosques han sido estudiados en profundidad por Gamisans & Gruber (1988, 1991).

Composición florística. El «nasarro» es una especie endémica de la mitad oriental peninsular que apenas llega al sur de Francia. Suele aparecer junto con otros árboles como el quejigo (Quercus subpyrenaica), la carrasca (Q. ilex subsp. rotundifolia), el pino carrasco (Pinus halepensis, al sur de nuestra zona) e incluso pino royo (Pinus sylvestris). Como características del sotobosque tenemos una serie de plantas del quejigal como Lonicera xylosteum, Cytisophyllum sessilifolium, Acer opalus, Amelanchier ovalis y Sorbus torminalis, además del omnipresente boj (Buxus sempervirens). No faltan tampoco plantas más termófilas del carrascal-encinar como la propia carrasca, Asplenium onopteris, Rubia peregrina, Phillyrea latifolia o Arbutus unedo.

Espectros biológico y corológico. P: 50,0 / 50,0 / 81,6. H: 36,7 / 36,7 / 15,4. Ch: 6,7 / 6,7 / 1,5. Musci: 6,7 / 6,7 / 1,5. || Eur.: 40,0 / 40,0 / 16,1. Submed.: 26,7 / 26,7 / 66,7. Med.: 20,0 / 20,0 / 14,2. Plurirreg.: 10,0 / 10,0 / 2,2. Late-Pir.: 3,3 / 3,3 / 0,7.

Distribución. Los pinares de nasarro ocupan buena parte del Sobrarbe y tienen su límite de distribución septentrional en la periferia del Parque en Añisclo, donde tomamos un inventario de un barranco que desemboca en el Bellós. De hecho, la solana nororiental de Añisclo estuvo cubierta por este tipo de bosque hasta que se incendió a finales de los ochenta.

Protección legal. Hábitat de importancia comunitaria prioritario para su conservación en Europa, incluido bajo el epígrafe «9530*. Pinares (sub-)mediterráneos de pinos negros endémicos».

Sintaxonomía. A la vista de los inventarios publicados por Gamisans & Gruber (op. cit.) y del nuestro, parece evidente el vínculo de esta asociación con la clase Querco-Fagetea y no con Junipero-Pinetea como hacen Rivas-Martínez & al. (2001: 166).

 

 

Tabla XIV. Lonicero xylostei-Pinetum salzmannii Gamisans & Gruber 1988

Características de asociación

 

 

Viola riviniana

1.1

Pinus nigra subsp. salzmannii

4.2

 

Rhytidiadelphus triquetrus

+.3

Lonicera xylosteum

+

 

Hylocomium splendens

+.3

 

 

 

Hedera helix subsp. helix

+

Características de Quercetalia pubescentis

 

 

Helleborus foetidus

+

Buxus sempervirens

5.3

 

 

 

Quercus subpyrenaica

2.2

 

Características de Quercetea ilicis

 

Quercus subpyrenaica (arbust.)

1.1

 

Phillyrea latifolia

2.2

Acer opalus

+

 

Quercus ilex subsp. ballota

1.1

Acer opalus (arbust.)

+

 

Quercus ilex subsp. ballota (arbust.)

1.1

Amelanchier ovalis

+

 

Arbutus unedo

+

Cytisophyllum sessilifolium

+

 

Rubia peregrina

+

Sorbus torminalis

+

 

Asplenium onopteris

+.2

Rosa sempervirens

+

 

 

 

Primula veris subsp. canescens

+

 

Acompañantes

 

 

 

 

Polygala calcarea

+

Características de Querco-Fagetea

 

 

Hieracium murorum

+

Hepatica nobilis

2.1

 

Aquilegia vulgaris

+

Carex digitata

1.2

 

Melissa officinalis

+

Pinus sylvestris

+

 

Ramonda myconi

+

Fragaria vesca

+

 

Luzula sp.

+

 

 

 

Helictotrichon sedenense

+

 

Inventario PI0426: 800 m2; 50º N; cobertura arbóreo: 80% (15 m alto); arbustivo: 80% (4 m); herbáceo: 20% (30 cm). Fanlo [A], bco. Mazcurta, 800 m, BH6210, 7-V-1998, JLB, 070598C

 

 

 

Buxo sempervirentis-Quercetum pubescentis Br.-Bl. ex Bannes-Puygiron 1933 (Tabla 61)

[ass. à Quercus pubescens et Buxus sempervirens Br.-Bl. 1932]

Ecología. Bosques de quejigos o «cajicos» (en nuestro ámbito Quercus subpyrenaica, es decir Q. gr. cerrioides), de tipo submediterráneo continental que colonizan el piso montano prepirenaico sobre sustrato calizo, margas o flysch, resistiendo más el frío que los carrascales. El quejigal prefiere suelo algo más profundo y ambiente menos seco que el carrascal y establece la transición entre éste (vegetación mediterránea de hoja dura) y los pinares o hayedos eurosiberianos. La degradación del quejigal da lugar a matorrales de boj o erizón y a pastos del Bromion y Aphyllanthion.

Composición florística. Lo normal es ver el quejigo mezclado con pino albar, carrasca u otros árboles. En el sotobosque encontramos al sempiterno boj, usado para hacer utensilios de cocina, la senera (Amelanchier ovalis) con la que se hacen entre otras cosas los palos que se utilizan en los dances tradicionales, los «palotiaus», la «betalaina» (Viburnum lantana), el sangunillo (Cornus sanguinea), algún arce (Acer campestre), Cytisophyllum sessilifolium, Coronilla emerus, madreselvas como Lonicera etrusca y L. xylosteum, la primavera (Primula veris), etc.

Distribución. El quejigal es el bosque más común del piso montano calizo de Pirineo aragonés. Ocupa amplias superficies de la montaña prepirenaica, preferentemente, donde el hombre se ha establecido tradicionalmente, por lo que en muchos sitios se ha usado como dehesa boyal o «boalar», para carboneo, leñas e incluso se ha labrado. Sin embargo, en el Parque es bastante escaso con sólo 152 Ha, el 4,5% de los bosques. Sólo hallamos buenas masas en el valle de Escuaín (donde se encuentran el 95% de los quejigales del Parque), el más humanizado de los cuatro valles del territorio protegido, más algún rodal en Añisclo y Ordesa. Intervalo altitudinal: 900-1500 (1700) m.

Variabilidad. En nuestro territorio hemos podido reconocer dos subasociaciones: quercetosum subpyrenaicae O. Bolòs & P. Montserrat 1984, que sería la típica de los quejigales sobre todo en solanas del Pirineo y Prepirineo aragonés, donde Quercus humilis (= Q. pubescens) es sustituido por una serie de formas intermedias y al parecer hibridógenas con Q. faginea que se han venido llamando Q. gr. cerrioides, en nuestro caso se trata de Q. subpyrenaica (= Q. humilis subsp. subpyrenaica). La hemos visto sobre todo en Escuaín y alguna mancha en Añisclo.

Subasociación pinetosum pyrenaicae Rivas-Martínez & al. 1991 (tabla 61), que agruparía los pinares de pino royo pirenaico centrales, ± musgosos, ricos en plantas del quejigal, sobre todo en umbría pero también en solanas en situación de inversión térmica, en lugares donde el frío limita la entrada del quejigo. La vemos a la entrada de Ordesa y en Escuaín, en el piso montano. Comparado con los pinares de solanas calizas del Primulo columnae-Pinetum teucrietosum catalaunici Carreras & Carrillo in Carreras & al. (1995: 33) descritos del Prepirineo catalán, se distingue por la práctica ausencia tanto de estrato muscinal como de plantas de Vaccinio-Piceetea, así como por su posición altitudinal más baja.

Espectros biológico y corológico. H: 48,5 / 43,2 / 21,4. P caduc.: 19,2 / 25,6 / 12,2. P peren.: 10,1 / 15,0 / 57,2. Ch: 7,1 / 4,8 / 2,1. Musci: 7,1 / 4,0 / 4,8. G: 6,1 / 6,2 / 2,0. Ep. parás.: 1,0 / 0,9 / 0,2. Th: 1,0 / 0,4 / 0,1 || Eur.: 38,4 / 35,7 / 20,4. Lateeur.: 25,3 / 30,0 / 16,7. Submed.+latesubmed.: 12,1 / 15,4 / 25,3. Plurirreg.: 11,1 / 11,0 / 34,8. Latealp.+Bor.-Alp: 9,1 / 6,2 / 1,7. Med.: 4,0 / 1,8 / 1,2.

Por último, aunque no los hemos inventariado, es muy probable que los matorrales de boj ricos en plantas nemorales procedentes de la degradación de los quejigales de los valles de Vió y Escuaín, se pudieran incluir en la subasociación buxetosum sempervirentis I. Soriano 2001.

 

 

Subal. Amelanchiero-Buxenion (O. Bolòs & Romo 1989) I. Soriano & Sebastià 1990

[Amelanchiero-Buxion O. Bolòs & Romo 1989]

 

Rhamno saxatilis-Buxetum sempervirentis Tüxen 1952 (Tabla 62)

Ecología. En nuestro territorio de estudio el boj (Buxus sempervirens), es un arbusto omnipresente que vemos en todo tipo de comunidades forestales y sus matorrales de degradación, desde el piso basal al montano superior: carrascales, quejigales, pinares de pino royo, hayedos, abetales y bosques mixtos. No obstante, la asociación que nos ocupa proviene de la degradación del quejigales o pinares del Buxo-Quercetum pubescentis. En las laderas solanas más castigadas por el fuego o el hacha, con suelos más degradados y pedregosos, los bujedos se constituyen en comunidad permanente.

Composición florística. El estrato arbustivo esta dominado o codominado por el boj y la senera (Amelanchier ovalis), junto con otros nanofanerófitos termófilos como Rhamnus saxatilis, Coronilla emerus, Genista scorpius subsp. scorpius o Cytisophyllum sessilifolium. En el estrato herbáceo tenemos como especies diferenciales a Teucrium chamaedrys, Rubia peregrina, Polygonatum odoratum, acompañadas de un conjunto de especies accidentales variable. En el inventario 3, más sombrío que los otros, aparecen el avellano (Corylus avellana) y el tilo (Tilia platyphyllos), en lo que podría ser una evolución hacia el Buxo-Quercetum pubescentis buxetosum.

Sintaxonomía. La gran amplitud ecológica que muestra el boj dificulta su asignación sintaxonómica, aunque se han realizado algunas aproximaciones como las de Bolòs & Romo (1989), que crearon una nueva alianza para agruparlos, Amelanchiero-Buxion. Más tarde Soriano & Sebastià (1990), cambian su estatus al de subalianza por considerar que las especies propuestas son poco fieles y está ligadas a los bosques del orden Quercetalia pubescentis.

Distribución. Esta asociación de origen alpídico se distribuye ampliamente por el dominio pirenaico y prepirenaico del quejigal calizo. En nuestro ámbito, aunque hemos levantado pocos inventarios, creemos que podemos asignar a este sintaxon los bujedos de las solanas del piso montano de Torla, valle de Vió y Añisclo. No obstante debería realizarse un muestreo detallado para precisar tanto su distribución como su composición florística.

Espectros biológico y corológico. P: 34,8 / 34,2 / 68,4. H: 34,8 / 32,9 / 14,9. Ch: 17,4 / 18,4 / 8,2. G: 10,9 / 11,8 / 7,8. Th: 2,2 / 2,6 / 0,6. || Eur.+lateeur.: 28,3 / 23,7 / 12,8. Submed.: 21,7 / 23,7 / 62,8. Med.+latemed.: 21,7 / 22,4 / 9,7. Plurirreg.: 15,2 / 18,4 / 10,7. Oromed.: 8,7 / 9,2 / 3,4. Alp.: 4,3 / 2,6 / 0,6.

Protección legal. Hábitat de importancia comunitaria bajo el epígrafe «5110. Formaciones estables xerotermófilas de Buxus sempervirens en pendientes rocosas».

 


© Jolube.net, 2006. Se permite la reproducción total o parcial de los textos siempre que se cite la fuente de forma clara e inequívoca.

Texto publicado en Benito Alonso, J.L. (2006). Vegetación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Sobrarbe, Pirineo central aragonés). 421 pp + Mapa de vegetación 1:40.000. Serie Investigación, nº 50. Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón. Gobierno de Aragón. Zaragoza. Pp.: 175-180, 306-308. ISBN: 84-89862-54-0.

El libro es distribuido por Logi, Organización Editorial, S.L.

 

 

Bibliografía - Esquema sintaxonómico - Índice general - Novedades

 

www.Jolube.net

Actualizada el jueves, 17 agosto 2006